image001.jpg

 losino@soscaballolosino.com

                                                 www.razasautoctonas.es                     image002.jpg

 

 

- INICIO

- VACUNO

- EQUINO – CABALLOS - ASNOS

- OVINO

- CAPRINO

- PORCINO

- AVES - GALLINAS - PAVOS

 

 

 

- INICIO VACUNO

- TRONCO ROJO ATLÁNTICO

- TRONCO IBÉRICO

- TRONCO GRIS PODÓLICO

- GANADO DE LIDIA

- INFLUENCIAS AFRICANAS

- OTRAS RAZAS

- EL YUGO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

image003.jpg

 

image004.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

image005.jpg

Vaca Campurriana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

image006.jpg

Vaca Serrana

 

image007.jpg

Joaquín Sorolla – Boyero castellano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

image008.jpg

Berrenda en Negro “galana”

 

image009.jpg

Raza Pinzgauer

 

image010.jpg

Raza Ankole

 

image011.jpg

Berrenda en Rojo

 

image012.jpg

Berrendo en castaño, “sarda”

 

image013.jpg

Berrendo cárdeno

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

image014.jpg

Raça Preta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tronco ibérico

Mientras que en el sud-oeste peninsular se produjo esta precoz domesticación de los uros, en el resto de la península ibérica la presencia de vacunos domésticos fue menos intensa y más dispersa, por lo que los núcleos de ganaderos neolíticos cruzaron, o no pudieron evitar que se cruzaran, sus ganados con los uros. Así se desprende de la memoria titulada “Los uros de la sima Txiripí” (Mario Laurino, 2006), según la cual, en la sima Txiripí de la sierra de Guibijo (Álava), aparecieron mezclados huesos de vacuno doméstico, de uro y de mestizos. Es posible que las vacas fuesen cubiertas espontáneamente por machos de uro mientras permanecían en los pastos pero también cabe la posibilidad de que los ganaderos procurasen estos cruzamientos para corregir la perdida de talla originada por la endogamia.

 

En Polonia se mantuvo una población de uro por disposición real y se sabe con exactitud que la última hembra murió en 1627. En nuestra península, donde ha habido vacunos salvajes (mostrencos) hasta hace poco tiempo, creemos que el uro desapareció lentamente por dilución genética con la especie domesticada. De esta fusión entre el Bos taurus y su agriotipo el Bos primigenius habría surgido el tronco vacuno ibérico.

 

Este tronco racial habría habitado toda la península a excepción del área ocupada por el tronco rojo, con el que estaría íntimamente emparentado por tener orígenes comunes, y habría servido de sustrato para, mediante la influencia del tronco rojo y el gris podólico, formar las distintas razas peninsulares. Su aspecto sería muy similar al del uro, con predominio de las capas castañas con oscurecimiento centrífugo y orla del hocico blanca o leonada. En este tronco se distingue una variedad de capa negra, que puede haber surgido tras la domesticación o haber estado presente en la especie silvestre, adaptada a vivir en los terrenos silíceos del oeste y centro de la península a la que se conoce como tronco negro ibérico.

 

Esta variedad negra está aún muy representada por razas como la Serrana de Teruel, Serrana de Soria, Avileña, Preta Portuguesa, Morucha, Sayaguesa, Caldelana, Negra Andaluza, Cárdena Andaluza, Berrenda en Negro y muchas castas de lidia.

 

Sin embargo la variedad castaña, que antaño debió de ser mayoritaria, hoy solo se encuentra representada por un puñado de razas dispersas y con muy pocos efectivos.

 

Tronco castaño ibérico.

Sería un tronco nativo de la península ibérica y descendería directamente, junto con el tronco negro o serrano, de la población silvestre de uro ibérico.

 

Es la estirpe peor conservada y hay que hacer un esfuerzo para imaginar la relevancia que tuvo en otras épocas.

 

Algunos autores llaman tronco castaño a lo que otros denominan agrupación de las morenas del noroeste pero (bajo el prisma de esta hipótesis) esa denominación le corresponde a esta casta.

 

En la actualidad podemos encontrar descendientes de este tronco en los escasos ejemplares de la raza Pajuna de las sierras de Grazalema y Ronda y en las vacas Castellanas de Málaga, Almería, Granada y Jaén.

 

image015.jpg

Raza Castellana de la Axarquía

 

Albacete, Cuenca y Guadalajara estuvieron pobladas por ganado castaño que, probablemente trashumaban en invierno a Andalucía y ese podría ser el porqué de que llamen castellanas a estas vacas en Andalucía oriental, si bien hay otras posibles razones que analizaremos cuando tratemos esta raza.

 

En la página Web http://www.villaescusadepalositos.es se alojan las siguientes fotografías, realizadas en los años 60 en Villaescusa de Palositos (Guadalajara) antes de que este pueblo fuera abandonado por todos sus habitantes. En ellas se ve a un toro, a dos vacas y a un ternero y se aprecia (a pesar de que las fotografías son en blanco y negro) que pertenecen al tronco castaño.

 

En Murcia y Alicante se las conocía como “vacas serranas”. Valencia, Castellón y Teruel también fueron feudos del tronco castaño y en la franja costera contribuyó a la creación de la vaca Marinera. En Teruel convivía con un enclave de Serrana Negra.

 

En la ribera navarra se mezcló con el ganado Betizu que los pastores trashumantes pirenaicos bajaban para invernar, dando como resultado una mezcla que se conoció como casta navarra.

 

image016.jpg

Casta Navarra

 

Toda la cuenca del Ebro habría estado habitada por este tronco autóctono. En Gerona está representado por la raza Albera.

 

Fueron las vacas de Álava y las merindades burgalesas (incluida la de la Bureba) donde se las conocía como Terreñas. Hoy están extinguidas en la parte burgalesa pero cuentan con Libro Genealógico en el País Vasco.

 

image017.jpg

Vaca Terreña,  Álava 1989

 

La Monchina, hermana mostrenca de la Terreña, era un puro representante del tronco castaño, si bien hoy en día está bastante afectada por sangre pirenaica.

 

image018.jpg

Vaca Monchina, Encartaciones (Vizcaya)

 

En el norte de Palencia y sur de Cantabria se mezcló con la Tudanca creando la extinta raza Campurriana. En Santander, en la vega del Deba, también se cruzó con la Tudanca creando la vaca Lebaniega y dando origen a las tudancas de capa “guinda”.

 

Es probable que sirviese de sustrato original sobre el que se generaron las razas Mantequera Leonesa y Carreña o Asturiana de los Valles.

 

image019.jpg

Mantequera Leonesa.

 

Algunas castas de lidia, como los “toros de la tierra”, de Colmenar Viejo y San Agustín de Guadalix, la “Casta Jijona”, de Ciudad Real y la mencionada “Casta Navarra”, en las que abundaban las capas castañas y coloradas, también procederían de este tronco racial.

 

Por estos indicios podemos intuir que la zona que antaño ocupaba el tronco castaño era muy extensa, abarcando terrenos cantábricos, el tercio oriental peninsular, parte de la sub-meseta sur y buena parte de Andalucía.

 

La raza Mallorquina  también procede de este tronco racial.

 

Tronco negro ibérico.

 

image020.jpg

Tronco Negro Ibérico

 

Al igual que el tronco castaño, también descendería directamente de la forma silvestre autóctona, el uro ibérico, en cuya población es posible que ya existiera una variedad adaptada a los terrenos silíceos y en la que predominasen las capas más oscuras.

 

La denominación tronco negro no resulta exacta ya que dentro de este grupo se adscriben razas de capa negra, gris (cárdena) y blanca y negra (berrenda).

 

En el origen de este tronco podría haber influido su adaptación a los terrenos ácidos con clima continental, ya que desde tiempos remotos ha ocupado la zona central-occidental peninsular, área que coincide con la de los afloramientos graníticos-silíceos (nunca con los calizos) del interior. Su adaptación al medio es muy notable pues aunque el pasto de estos terrenos es pobre en calcio, mineral necesario para la formación de los huesos, entre las razas pertenecientes a este tronco se encuentran las de esqueleto más desarrollado.

 

image021.jpg

                               Distribución de los suelos silíceos en la P.I.                     Distribución del Tronco Negro en la P.I.

 

Dentro del tronco negro se destaca la agrupación conocida como “Serranas” que habitaba la montaña de La Rioja, Soria, Teruel y el Sistema Central. Esta agrupación ha experimentado una gran movilidad territorial por haber estado ligada a dos actividades que así lo requerían, como son la trashumancia ganadera y el transporte de mercancías. Los ganaderos de La Rioja, Soria, Teruel, Ávila y todo el sistema central practicaban la trashumancia y esa circunstancia es la causante de que su distribución alcance las zonas meridionales de Extremadura y el valle de Alcudia. Esta actividad las ha mantenido una notable capacidad marchadora El viaje anual desde los pastos de invernada a los de estío y viceversa  llegaba a suponer un recorrido de más de 1.000 Km. que se realizaban en marchas de hasta 25 Km. diarios. Como es lógico, el animal que no podían seguir a la manada era desechado.

 

Tradicionalmente, las vacas serranas han estado ligadas a la explotación forestal de los pinares del sistema central e ibérico (también se las conoce como vacas pinariegas) y eran utilizadas para el arrastre y acarreo de los troncos hasta las serrerías y para el transporte de la madera hasta los puntos de venta. Esto implicaba, por una parte, la selección de caracteres útiles a esa labor, como el tamaño y la docilidad, y por otra el mantenimiento de un gran número de yuntas domadas que, cuando no eran utilizadas en las labores forestales, se utilizaron para el transporte de todo tipo de mercancías. Su uso como la más conspicua raza de tiro  por la Real Cabaña de Carreteros también contribuyó a su dispersión.

 

La Avileña-Negra Ibérica es la raza más numerosa y conocida de este tronco pero, en su versión actual, es la menos pura de todas ellas ya que ha sido cruzada sistemáticamente con la raza retinta, que le ha aportado formas más armónicas, una grupa más redondeada y carnosa, astas más largas y finas y su clásica brocha blanca en la cola.

 

image022.jpg

Vaca Avileña

 

Dentro de la población más occidental del tronco negro se dan las capas berrendas, posiblemente por intercambios genéticos con otras razas vecinas, como la Blanca Cacereña, que pudieron hacer mutar los genes responsables de la distribución de la melanina, apareciendo animales cuya piel (y capa) es compuesta de manchas blancas y negras. A este tipo de capa se las conoce como berrenda en negro.

 

La forma tamaño y distribución de las manchas puede variar si bien la más común y genuina es la llamada “listona”, “aparejada” o “galana”. Los ejemplares con capa galana siempre tienen la cabeza, cuello, espaldas, costados y extremidades tintadas mientras que la zona blanca les nace de la cruz, corre por el lomo, las caderas, la cola, las nalgas, los quijotes, el vientre y el pecho.

 

Este patrón de coloración se da también en otras razas tan dispares como la Pinzgauer austriaca y, ocasionalmente, el ganado Ankole de África ecuatorial.

 

El cruzamiento entre la Blanca Cacereña y la Retinta habría originado la Berrenda en Rojo, cuyo patrón de coloración es más variado y anárquico. Suelen tener roja la cabeza y el cuello (capirote) y las cuatro extremidades (botinera). Los costados pueden ser blancos, con lunares, con manchas grandes o muy pequeñas agrupadas o dispersas y de contornos netos o difusos. En las zonas pigmentadas puede presentar mezcla de pelos blancos (salinera) o dilución del tono alrededor de los ojos (ojo de perdíz)

 

Las Berrendas en Colorado suelen tener las cornamentas más parecidas a las de la raza Retinta mientras que las Berrendas en Negro las tienen más similares a las Serranas.

 

Los cruzamientos entre ambas variedades de berrendas y de éstas con otras razas producen capas muy variadas, como “sardas” “berrendo en cárdeno” “berrenda barrosa”, ensabanado, etc.

 

La Morucha es oriunda de los Arribes del Duero, al occidente de Salamanca, en su raya con Portugal y se extiende por las comarcas limítrofes de Zamora, Valladolid, Cáceres y Ávila. Esta comarca es llana, con una altitud media de unos 650 m., de suelos de granito, cuarzo y pizarra y con un clima continental de largos y fríos inviernos y sofocantes estíos. El ecosistema es la denominada dehesa fría, constituida por extensas áreas de encinares, robledales y quejigales. Es una raza muy rústica y con escasa selección que se explota en régimen extensivo y se mantiene casi exclusivamente de los recursos naturales (pasto, ramoneo y bellota). Fue usada como animal de yunta para arar las tierras de la comarca del curso medio del Duero sin que eso  afectara a su carácter arisco, hasta el punto de haber sido usada como res de lidia.

 

image023.jpg

Raza Morucha

 

Se observan distintas capas dentro de esta raza: negra, cárdena (mezcla pelos blancos y negros), jabonera (blanco amarillenta) y berrenda en negro.

 

La denominación “Morucha” procede del fruto de la zarzamora; la mora, y hacía referencia al color típico de la raza, el negro. Sin embargo hoy es más común la capa cárdena.

 

La Sayaguesa es la raza propia de la comarca zamorana de El Sayago. Es muy similar a las serranas pero con un cuerpo más voluminoso y con presencia de capas castañas. Las sayaguesas antiguas tenían el hábito de mantener la cabeza muy levantada, rasgo que, junto a su corpulencia, resultaban los más destacables de esta raza.

 

Probablemente proceda de la fusión entre la raza Morucha y la raza Alistana. Esta raza no se ha generado en extensivo sino que es una raza de labrador, criada en corto número por gran número de agricultores que la usaban en las labores del campo. La selección ha sido, por tanto muy intensa, en busca de la corpulencia y docilidad adecuadas para las funciones a la que estaba destinada. Por esta misma razón es, dentro de este grupo, la raza menos ambiental, aquella en la que ha actuado con menos intensidad la selección natural y más la selección humana.

 

image024.jpg

Raza Sayaguesa,  años 70.

 

A orillas del Tajo, en los distritos de Portalegre, Santarém, Évora, Setúbal y Beja se mantiene la raza Preta o Negra Portuguesa, de indudable adscripción al tronco negro ibérico. Habitan en terrenos aluviales areno-arcillosos predominantemente ácidos. El clima de esa región es mediterráneo seco.

 

Son animales bastante corpulentos (700 – 1.000 kg. En los machos y 400 – 600 kg. En las hembras), de capa predominantemente negra y sin orla en el hocico, aunque, en ocasiones, aparecen individuos castaños y barcinos. Su temperamento es dócil.

 

Al margen de que existieran desde la antigüedad poblaciones de este tronco en las estribaciones portuguesas del sistema central (Sierra da Estrela), es indudable que se expansión hacia el Sur y Oeste se vio potenciada por su uso como fuerza de tiro en las labores agrícolas en el valle del Tajo. Hoy, perdido su interés agrícola, se cría en extensivo para aprovechar sus cualidades en la producción cárnica.

 

En Andalucía se crían las razas Cárdena y Negra Andaluza, pertenecientes al tronco negro ibérico. Su bajo censo y la dispersión de los núcleos induce a pensar que se originaron en el siglo XIX con ocasión de las desamortizaciones y la consecuente roturación de los montes y dehesas. Esta puntual modificación del uso del suelo, de ganadero a agrícola, habría creado una urgente demanda de yuntas de labor que, ante la falta de oferta local, se habría cubierto con animales procedentes de Ávila y Salamanca. Los  abulenses habrían constituido la raza Negra de las Campiñas y los salmantinos la Cárdena Andaluza.

 

En Orense existe un enclave del tronco negro ibérico en el municipio de Castro Caldelas y su entorno. Al parecer el origen de este núcleo se remonta al siglo XIX  y se habría creado para aprovechar sus cualidades como animales de trabajo.

 

image025.jpg

Raza Caldelana

 

 

Volver arriba.                                                                                                        El Tronco Gris Podólico